Cuando la vida te pesa,
las heridas de la infancia no cicatrizan
y el corazón grita,
dormir es la única salida de emergencia.
Tres veces atenté contra mi vida,
tres veces fallé.
La pregunta constante es: ¿Yo quería fallar?
Sí.
Es que, no quería dejar de vivir,
solo dejar de sentir.
L.345.00